Beso de sal

Para realizar este corto utilicé película nueva y vencida en 16mm, así como audios que he venido coleccionando durante varios años. Para la musicalización utilicé una caja y ligas para el sonido de las cuerdas, y el vientre de uno de mis hijos y la espalda de otro a manera de tambores, esto porque se dice en una tribu africana, que dependiendo del material con que se ha hecho el tambor que se toca en el ritual, es el tipo de ente al que se invoca, por ejemplo, si se tocan tambores hechos con piel de cordero, se llama a los espíritus de niños, pero si se tocan tambores hechos de piel humana, invocas a tus ancestros.

Llevar a cabo este film ha sido un ritual de reconciliación con mi maternidad y con la maternidad de las que me han antecedido en la familia, cerrando ciclos que por tantas generaciones se han repetido.